viernes, 10 de febrero de 2017

Bois de Boulogne, el paraíso del sexo con travestis

Empezando el prometido recorrido por París, hablaremos hoy del Bois de Boulogne, o Bosque de Bolonia en castellano, un emblemático lugar situado en las afueras de la ciudad, en su límite oeste y que corresponden a su distrito 16. Es un antiguo bosque de robles que cuenta con una superficie de 845 hectáreas, más o menos la mitad que la Casa de Campo de Madrid, y 2 veces y media la superficie de Central Park.

El Bosque de Bolonia fue pasando de manos religiosas a laicas y un rey a otro conforme pasaron los siglos. Hoy es un destino obligado para cualquier turista que visite la ciudad, por su oferta cultural (reune varios museos y localizaciones temáticas) y por su oferta de ocio (parques de atracciones para niños y adultos). Y más concretamente de ésta última, podemos decir que además de todo lo que puedes encontrar de día, hay una atracción más que puedes encontrar de noche: la prostitución de transexuales.



Sí amigos, este lugar es muy conocido por su oferta de sexo de pago, preferentemente las de chicas con polla. De día, son principalmente las mujeres hetero las que ofrecen sus servicios a los hombres (o a lesbianas, según se dé el caso); pero en cuanto cae el sol, una gran cantidad de travestis guapas salen al descubierto, y ofrecen sus servicios sexuales por distintas cantidades, dependiendo del servicio que le pida el cliente.

Si no vais buscando pagar por sexo, es recomendable que accedáis al lugar en coche o en taxi, para evitar robos y hurtos. Lo mejor es ir en automóvil, donde estarás a salvo de sustos innecesarios y además podréis curiosear todo lo que queráis, disfrutando de la exhibición gratis de folladas trans (que no es que se escondan mucho tampoco, al fin y al cabo están en su terreno) y de travestis mamando la polla a sus clientes.

Aclarar que este lugar abarca todas las vertientes del sexo trans: desde los simplemente hombres travestidos que para tener sexo se visten de mujer, hasta los transexuales que no han hecho aún su cambio de sexo, o las prostitutas trans que ya han sido operadas. Sólo tienes que elegir qué variedad es la que te gusta más, y buscar tu pareja ideal entre una gran oferta de posibilidades.

No es este un fenómeno que sólo pase en el Bois de Boulogne; es bien sabido que en todos los grandes parques de las grandes ciudades se practica la prostitución, de forma más o menos velada. Lo que sí diferencia a este lugar de los demás es su gran oferta en travestismo y sexo transexual, lo cual es de agradecer por todos lo aficionados a esta vertiente, ya que no es tan fácil ver a estas personas ejercer su profesión de forma tan abierta.

Otro día podremos hablar de otras interesantes ofertas de ocio que, como ya he explicado, también ofrece el Bosque de Bolonia parisiense. Un saludo hasta entonces, espero vernos pronto.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

París, la Ciudad de la Luz

Cuando en el año 52 AC, Julio César sitió y conquistó la ciudad de París, poco imaginó lo que estaba ofreciendo al mundo para la posteridad. La villa había sido fundada 200 años atrás por los parisios, pueblo procedente de las Galias y al que debe su nombre (aunque algunos estudiosos opinan que también podría provenir de la diosa egipcia Isis, cuyo culto estaba muy extendido por esos lares); César cambió su nombre por Lutecia, pero siglos después, el rey Clodoveo de los francos la convirtió en su capital, dándole su denominación actual.


París es el destino turístico preferido de todos los viajeros, con más de 42 millones de visitas extranjeras al año. Su población supera los 2 millones de habitantes, y es la segunda mayor ciudad de Europa después de Londres. Su carisma es indiscutible, y ha sido cuna de reyes, emperadores, artistas, filósofos, políticos y científicos; un lugar al que, por muchas razones, debe llamarse "la Ciudad de la Luz".
Pasear por París es una auténtica gozada. A cada paso se mezcla lo nuevo con lo viejo, lo moderno con lo antiguo, lo que fue con lo que es o muy pronto será. Ya seas un amante de la historia y el arte, deseoso de contemplar con tus ojos un buen retazo de la historia de Europa; o un forofo de la modernidad y todos los nuevos avances, loco por conocer cualquier novedad en el campo del progreso. No importa lo que seas: París no te dejará indiferente.
Si sigues visitando mi blog recorrerás conmigo algunos de sus emblemáticos lugares; visitarás en la distancia edificios imponentes; contemplarás obras de arte con cientos de años pero que nunca pasan de moda; y seguramente, si no lo haces ya, aprenderás a amar esta ciudad que seguro te fascina con cada paso que demos por sus rincones.
No recuerdo que rey fue aquél que dijo: "París bien vale una misa", pero lo que sí sé es que este viaje seguro que merece la pena. ¿Estás de acuerdo?